Además de restaurante, la Fonda San Ángel es un edificio histórico: construido en el siglo XVII, fue una de las casas más grandes y elegantes de aquel entonces. Posteriormente, el inmueble fue utilizado como estación de tranvías, vivienda y oficinas … hasta que en 1983 se convierte en la Fonda San Ángel.
La Fonda propone una carta que incluye lo mejor de la cocina mexicana tradicional y contemporánea, en sus botanas, sopas, ensaladas, chiles rellenos, aves, carnes, pescados y postres. Para los milongueros, la Fonda San Ángel ofrece un atractivo “menú milonguero”.